lunes, agosto 21, 2006

(Octavio Paz)

Toca mi piel, de barro, de diamante,
oye mi voz en fuentes subterr·neas,
mira mi boca en esa lluvia oscura,
mi sexo en esa brusca sacudida
con que desnuda el aire los jardines.

Toca tu desnudez en la del agua,
desn˙date de ti, llueve en ti misma,
mira tus piernas como dos arroyos,
mira tu cuerpo como un largo rÌo,
son dos islas gemelas tus dos pechos,
en la noche tu sexo es una estrella,
alba, luz rosa entre dos mundos ciegos,
mar profundo que duerme entre dos mares.

Mira el poder del mundo:
reconócete ya, al reconocerme.