jueves, septiembre 07, 2006

La sentencia

(Carlos Pardo en Paisaje sin desvelo)

Y cayó como piedra la palabra
sobre mi pecho vivo.
Y no importa,
me había preparado,
me las apañaré.

Tengo trabajo:
hay que sacrificar la memoria,
hay que purificar el alma,
hay que aprender
cómo vivir de nuevo.

Si no... El cálido susurro del verano,
su fiesta más allá de mi ventana.
Presentí, hace tiempo,
este día tan claro y la casa desierta.