lunes, octubre 30, 2006

Algo muerto tal vez

¿Qué es un fantasma?, me preguntó y sin dejarme responder, continuó: Un evento terrible condenado a suceder una y otra vez. Un instante de dolor quizá. Algo muerto, que parece por momentos vivo aun. Un sentimiento suspendido en el tiempo, como una fotografía borrosa, como un insecto atrapado en ámbar. Un fantasma, eso soy yo.

Cuando mi amigo, apagó el cigarrillo yo me apuré de decir, con el diccionario abierto sobre el viejo escritorio:Mirá los que dicen los que dicen saber: “Fantasma: visión imaginaria. Espectro. Espantajo” y, antes que pudiera responder, continué: tal vez sólo lleguemos a eso, a ser visiones imaginarias en un mundo cada vez más ausente de imaginación. Condenados sin juicio. Crucificados sin cruz. Caminantes sin camino. Pero algo muerto, NO, todavía algo muerto, NO. Espero que nos falten estrellas que mirar, horizontes que alcanzar. Palabras que nos alumbren, miradas en las que podamos creer. Espero que estas ausencias que cargamos no roben nuestra luz, no se lleven nuestras ganas. Espero que todavía esperemos ese algo que no tiene nombre y nos transforme en mucho más que fotografías borrosas. Para Ustedes ¿Qué es un fantasma?

Duda Desnuda

Regla de tres

Soy a ti lo mismo
que antes fuiste a otros.

Esos que te templaron sin saberlo,
tu historial de fracasos (como sueles llamarlos),
hombres que no te reservaron un lugar en el mundo
más allá del que ahora me desnudas con prisa.

Que me tengas cuidado -me atrevo a sugerirte.
Soy lo poco que ves, una delgada cuerda
que destensas, que tensas sin saberlo.
Sensorial, desprevenido, curioso, un extremo
de acero sin templar, la punta desbocada
de un imperdible.

jueves, octubre 26, 2006

Decisiones













No sé cómo puedo ayudarte, dijiste compunjida.

Imagínate que sufro un accidente, y me hospitalizan. Si fueras una conocida, llamarías por teléfono, te preocuparías por mi estado, y pondrías excusas para no visitarme, hay tantas posibles.

Si fueras una amiga, llamarías por teléfono, te preocuparías por mi estado, y me harías una visita rápida, dándome apoyo, atención, afecto.

Si fueras mi pareja, ni lo dudarías. Cogerías dos o tres cosas imprescindibles, apagarías el teléfono, cogerías un taxi y pasarías conmigo noches y lo días.

Elige quien quieres ser en mi vida.

viernes, octubre 13, 2006

No digas nada



(Echo una mirada a un carpeta destrozada al final de un armario. Varios escritos de un joven de 15 años, no he podido evitar enseñároslo. A veces creo que no somos más que aquellos que siempre fuimos)

Si tienes desparejos los zapatos
y desenlazados los cordones
por la mañana
o los tristes bolsillos semivacíos,
si tienes sucias las manos,
secos los labios
y olvidados los besos,
no digas nada.

Si apoyas tedios tus brazos
sobre la barandilla,
si crees que las hojas yacen inertes
en las calles,
si tus ropas son meros andrajos,
si descoses tus legendarios jerseys
y echas a volar libres tus pañuelos,
no digas nada,
tan solo mírame
si no te acuerdas del color del cielo
ni de la belleza de los delfines,
si sientes
languidecer tu sonrisa
y opaca la luz de tu semblante,
si sientes derruirse el muro de tu vida
piedra a piedra
ramo a ramo
tú,
no digas nada.

miércoles, octubre 04, 2006

4 de octubre

Dicen que cuando alguien cercano fallece, no asumimos su pérdida hasta pasado un tiempo. El sufrimiento es lento, por tanto. Nací hace dos años en una cafetería, tomando una cerveza; comencé a latir entonces. No la quiero, pues es mi propia vida. Ella, es mi vida. Su pérdida se parece a la asunción de la propia muerte. El vacío que queda no se puede expresar, pero aquí llega. No lo comprenderás, si lees esto, no lo creerás, no importa, pasaré años expresándolo en poemas, en otra ciudad, esta es sólo tuya y ya no cabemos los dos, años sin ti y esta pena, algún día asumiré la infelicidad que me queda, sólo eso, siempre contigo, decías, ya ves. 4 de octubre.