miércoles, octubre 04, 2006

4 de octubre

Dicen que cuando alguien cercano fallece, no asumimos su pérdida hasta pasado un tiempo. El sufrimiento es lento, por tanto. Nací hace dos años en una cafetería, tomando una cerveza; comencé a latir entonces. No la quiero, pues es mi propia vida. Ella, es mi vida. Su pérdida se parece a la asunción de la propia muerte. El vacío que queda no se puede expresar, pero aquí llega. No lo comprenderás, si lees esto, no lo creerás, no importa, pasaré años expresándolo en poemas, en otra ciudad, esta es sólo tuya y ya no cabemos los dos, años sin ti y esta pena, algún día asumiré la infelicidad que me queda, sólo eso, siempre contigo, decías, ya ves. 4 de octubre.