jueves, octubre 26, 2006

Decisiones













No sé cómo puedo ayudarte, dijiste compunjida.

Imagínate que sufro un accidente, y me hospitalizan. Si fueras una conocida, llamarías por teléfono, te preocuparías por mi estado, y pondrías excusas para no visitarme, hay tantas posibles.

Si fueras una amiga, llamarías por teléfono, te preocuparías por mi estado, y me harías una visita rápida, dándome apoyo, atención, afecto.

Si fueras mi pareja, ni lo dudarías. Cogerías dos o tres cosas imprescindibles, apagarías el teléfono, cogerías un taxi y pasarías conmigo noches y lo días.

Elige quien quieres ser en mi vida.